Los cuidados

Cuidados cotidianos

Muy rápidamente, se dará cuenta de que el hecho de estar “muy pendiente” de su bebé le quitará un poco de tiempo cada día, pero le aportará, en cambio, muchos momentos de ternura y de complicidad...

El cuidado del Pequeño cuerpo 

El cuero cabelludo

Un bebé suda mucho por la cabeza y por eso el pelo debe lavarse a diario en el baño. Debemos, por tanto, enjabonar su cuero cabelludo, enjuagar bien y secar la cabeza con mucha suavidad. Si a pesar de todo el cuidado tomado, ve en la cabeza costras grasientas (costra láctea), sólo tiene que cubrirlo con un poco de aceite de almendras dulces quince minutos antes de la hora el baño para que así desaparezca con el champú.

 

Ojos

Limpie los ojos con un algodón empapado en solución salina a partir de la esquina interna del ojo y moviéndose hacia fuera. 

Utilice un algodón diferente para cada ojo.

También puede depositar una pequeña gota de suero directamente en el ojo para evacuar la secreción más fácilmente, y luego limpiar el ojo con un algodón.

 

La nariz

Coja un poco de algodón, mójelo con solución salina y páselo suavemente por cada fosa nasal. Es recomendable que cada orificio nasal se limpie con un algodón diferente. 

Si su bebé está muy congestionado, se puede utilizar un aspirador nasal de bebé para succionar efectivamente la mucosidad.

 

Las orejas

Use bastoncillos de algodón para limpiar los oídos de su bebé. Nunca algodón directamente. No trate de alcanzar el conducto interno, limpie cuidadosamente la parte exterior del conducto auditivo. 

 

Las uñas

¡Las uñas del bebé crecen muy rápido! Es recomendable que las tenga siempre cortas para evitar que se dañe él mismo. Las tijeras de punta redonda son ideales para esta tarea porque evitan también la posibilidad de lastimar al bebé. Elija el momento en que su bebé esté tranquilo, por ejemplo después de la cena o después del baño.

Productos relacionados