Los biberones

Dar el biberón con total tranquilidad

Los preparados para lactantes están diseñados para ser lo más parecidos a la lactancia materna asegurando todos los nutrientes indispensables para el crecimiento de tu bebé.

Al igual que con la lactancia materna, los horarios de alimentación son flexibles y varían mucho de un bebé a otro.

Las tomas entre biberones suelen espaciarse unas tres horas. Y tal y como pasa con el pecho, si el bebé duerme, es que no tiene hambre todavía, por lo que aconsejamos no despertarlo y dejarlo dormir tranquilamente.  

Por lo general, después de la lactancia materna, los bebés suelen tomar entre 6-7 biberones de 90 ml. de agua y 3 medidas de leche.

No es aconsejable forzar al bebé a que se termine el biberón. 

Al contrario, si durante dos días consecutivos, tu bebé no se sacia, puedes aumentar su ingesta incrementando el agua 15ml y media porción más de leche.

De 4 a 6 semanas, pasaremos progresivamente de 105 ml. de agua + 3 mediciones y media de leche,  a 150 ml de agua + 5 mediciones de leche (o 5 comidas al día).

Los momentos del biberón, deben ser momentos de placer, intercambios y mimos. Tómate el tiempo necesario para tranquilizarle, hablarle y abrazarlo. Cógelo con tus brazos, y no dudes en usar almohadas para apoyar la espalda o mantener el brazo que lo aguanta en una posición adecuada. Sostén la botella lo suficientemente para que la tetina se llene de leche y no de aire.

¡La alimentación con biberón puede ser una gran liberación! ya que permitirá a los papás y abuelos ayudar y sentirse también parte de este proceso.  No dudes en confiar en los demás, estarán encantados.